(extracto del libro de la Dra. Matveikova Inteligencia digestiva para niños)

Antes de hablar sobre los niños quiero recordaros la importancia de la salud de los padres. Recuerde las instrucciones de seguridad del avión: primero tiene que ponerse usted la mascarilla con oxígeno e inmediatamente después, colocársela a los niños. Pues en la vida es igual: si quiere convertirse en pilar, en apoyo firme y sólido para sus hijos, entonces tiene que ser fuerte y «durar».

En España, la edad media de la madre primeriza oscila entre treinta y seis y cuarenta y tres años. La mayor parte de ellas han pasado por abortos y/o tratamientos hormonales y, además, muchas ya tienen sus propios problemillas de salud. La decisión de ser madres a menudo les crea ansiedad, les estresa, genera muchas dudas y muchos miedos. Pocas pueden contar con la ayuda de sus madres o sus parientes y casi ninguna se puede permitir dejar el trabajo, a no ser que sea por un corto espacio de tiempo. Por fortuna, observamos que cada vez más las mujeres buscan activamente una información adicional sobre alimentación y suplementación y muchas ya se preocupan por su salud y la de su bebé desde los primeros días de gestación. Es esencial proporcionarles un apoyo multidisciplinar profesional, ponerlas en manos de un equipo unido y dedicado, que sería ideal que estuviese formado por un ginecólogo, endocrinólogo, psicoterapeuta, fisioterapeuta, especialista en medicina preventiva y complementaria y un profesional en nutrición y en actividad física.

Imaginemos por un momento que una mujer que busca un embarazo igual que otra ya embarazada pudieran tener acceso libre y regularizado a una unidad profesional sanitaria como esa, para resolver todas sus dudas y aprender de manera integral todo lo concerniente a su propia salud y a la de su futuro hijo. Eso podría cambiar la salud de nuestra sociedad, equilibrar la demografía del país y nos permitiría programar y preparar una nueva generación sana en todos los aspectos.

Con esta idea en mente, hemos creado el programa Fert-Up. Nos apasiona nuestro trabajo y nos motiva a trabajar para ayudar a nuestros pacientes a conseguir sus metas.

La edad y los antecedentes de salud de la madre son datos importantes para analizar, corregir y prevenir cualquier problema del futuro bebé. ¡Todo es importante! Si uno sufre migrañas, o está con medicación prolongada; si hay antecedentes de problemas tiroideos, si hay oscilaciones importantes de peso, conducta compulsiva con las comidas; si hay historial de auto-inmunidad, alergias, anemia, insomnio, o quizás reflujo, también estreñimiento o síndrome de intestino irritable…, todo eso hay que intentar controlarlo y tratarlo.

La búsqueda del embarazo: momento ideal para reeducación y cambios

El útero de la madre será un terreno para el mayor milagro que conocemos: el nacimiento de una nueva vida. Las dos almas y los dos cuerpos durante meses estarán totalmente unidos y compartirán toda la información, la buena y la mala, y eso a través de los mismos circuitos fisiológicos; todos los nutrientes, las hormonas, las células inmunológicas y otras sustancias van a circular entre los dos. Hay que recordar que el niño puede estar afectado por una sobrecarga tóxica de su madre si ella padece estreñimiento grave, problemas hepáticos o está tomando alguna medicación importante; si lleva una alimentación inadecuada, si tiene falta de descanso, si persiste alguna disfunción hormonal e inmunológica en el cuerpo materno. Estoy convencida de que estos efectos adversos se pueden controlar y disminuir preparando y cuidando la salud de la mujer.

La evolución nos ha conformado de tal manera que el feto tendrá preferencia ante la madre e intentará recibir el máximo de los nutrientes esenciales utilizando todos los recursos y provisiones (que tampoco son interminables) de su madre. Eso, por un lado, nos tranquiliza y asegura que el bebé crecerá bien nutrido. Pero lo adecuado sería que durante del embarazo y justo después del parto y con la lactancia vayamos reponiendo los nutrientes esenciales y recuperando «el terreno», pues una madre exhausta, agotada y debilitada no podrá disfrutar bien de los mejores momentos de su vida.